12.8.14

Historia del mantoncillo

Cualquier mujer que vaya a comprarse uno de los muchos trajes de flamenca que existen en el mercado, tiene que tener claro que un complemento imprescindible que debe llevar es el mantoncillo. Se trata de una prenda que tiene su origen en el siglo XVI y es que fue entonces cuando a Sevilla comenzó a llegar desde las colonias españolas de Filipinas, y procedente de China, lo que se dio a conocer como mantón de Manila.

Desde ese momento empezó a usarse y los estampados orientales que incorporaba fueron sustituidos por flores y elementos propios de nuestro país, sin olvidar que se produjeron cambios en lo que respecta a su tamaño. La razón de todo ello es que las mujeres comenzaron a utilizarlo a diario, como una manera de protegerse del frío cuando salían a la calle.

Sin embargo, posteriormente, por la propia evolución de la moda, el mantoncillo se convirtió en lo que es hoy: el elegante y distinguido complemento de los trajes de flamenca